Carlos
Carlos (92) solo tiene una foto. Su avanzada edad, sumado a la demencia, le impide volver una última vez a su cantera.
Desde casa relata, con ayuda de su hijo Carlos, la vida de cantero. Siempre trabajó en una humilde cantera de la dehesa de Alpedrete. Sus familiares le ayudaron hasta que la decadencia de la piedra mató el oficio, pero aguantó extrayendo granito trabajando de salida a puesta de sol hasta su jubilación. Para sacar adelante a su familia contó con la incansable ayuda de su mujer Josefina, quien acompaña a Carlos mientras es entrevistado. Josefina falleció el pasado 13 de agosto, apenas un mes después de esta fotografía.
En el salón de su casa busca una y otra vez un libro con fotografías antiguas para mostrar cómo era la vida antes. No da con él. Cuando lo encuentre podrá poner este retrato en la última página.
Su hijo Carlos dice: “Cuando salgas de casa no se acordará de ti. Pero si le preguntas por cualquier cosa de la piedra, sabrá decirte todo”.